domingo, 13 de mayo de 2012

Carta de Mamá a sus hijos




Queridos Muchachos:

Esperamos que se encuentren bien en compañía de los suyos. Después de este corto pero afectuoso saludo pasamos a decirles lo siguiente:

Como ninguno de Uds.. puede negar que hemos sido unas "mamaes" pobres pero ejemplares y que los hemos querido a todos por igual sin méritocracias ni pendejadas, tenemos derecho a decirles unas cositas pa' ver si pasamos bueno el próximo dia de madres.

Ese domingo no se vayan a venir pa' la casa desde temprano, con esa tracamanada de nietos que no hacen sino jugar pelota encima de las matas, montarse en las camas con los zapatos sucios, soplar la veladora de la virgen, burlase del forro de la licuadora y pedir cosas que no hay...

Este año nada de fiestas largas. Lleguen almorzados a las 3 de la tarde y desocupan a las 5, que es tiempo más que suficiente pa' entregar los regalos.

Hablando de eso, sepan y entiendan que a ninguna mamá le gusta que le den ollas o platos o cosas pa' la casa, y mucho menos que le digan:
"Amá, de regalo de madres le voy hacer cojer las goteras del techo".

También es muy chocante que se aparezcan manivacios diciendo: "Amá, no le traje nada porque acuérdese que usted y yo arreglamos que le pagaba los $3.000 mensuales de la parabólica".

Y ni se les ocurra salir otra vez con la disculpita esa de que no nos compraron nada porque dizque nada nos gusta.

Las "mamaes" nos antojamos de muchas cosas, lo que pasa es que nos parece muy maluco pedirlas de frente y por eso es que cuando queremos unos zapatos nuevos mejor les echamos una indirecta: "Mijo, venga usted mate esta cucaracha, que yo no voy a ensuciar las únicas quimbas que tengo".

O cuando queremos irnos pa' un paseo del grupo de la tercera edad decimos: " El mes dentrante se van todas mis amigas pa' San Andrés.... Va a ir hasta Teresita que no tiene sino un hijo".

Pero francamente el regalo mas galleta pa' una mamá es que le paren bolas todo el año y no unicamente el dia de madres; que se acuerden de uno y que la llamen por teléfono asi sea pa' preguntarle un remedio pa' la gripa, o pa' contarle que floreció el anturio o que van a quitar el agua o que en Serenata están presentando a los Ayer's.

Asi cualquier cosa es cariño.

No siendo otro el motivo de la presente, nos despedimos de uds. Tola y Maruja ".

Envielo a los que puedan porque en realidad al fin y al cabo es muy cierto ....




Leer Mas: http://www.denunciando.com/chistes-cosas-charras-19/236631-carta-de-mama-sus-hijos-por-tola-y-maruja.html#ixzz1ulDFo4kq


@cavired

sábado, 24 de marzo de 2012

Pequeños logros, grandes aplausos

Le planteamos un pequeño ejercicio. La idea es que haga un repaso de los recientes logros de su vida. Ojo: no necesariamente tienen que ser cosas fuera del otro mundo.
Atrévase a escribir tres de esos sueños cumplidos:
1
2
3
¿Ya los anotó?
Ahora analice todo lo bueno que ha conseguido con estos pequeños éxitos. Tal vez no lo ha detallado pero es probable que compruebe que, al menos, se merece una felicitación, un sincero aplauso o hasta una palmada en la espalda.
Alguien dirá: “yo no tengo nada qué celebrar”. Ese “alguien” no debería pensar así: hay cosas que, por más pequeñas que ellas sean, con seguridad le han robado una sonrisa; y así no les quiera dar el valor que tienen, son valiosas.
Pues bien, el tema de la Página Espiritualidad puede resultar tan elemental como vital. La idea es que recupere no sólo el estado de ánimo sino que entienda que, a veces, usted quiere tocar el cielo con las manos de buenas a primeras, sin siquiera reconocer las bondades del piso que lo sostiene.
La verdad es que muchas veces usted anda preocupado por grandes metas, tales como: ganar sueldos millonarios, ascender en la empresa o incluso tener un carro último modelo. ¡Y eso está bien! Lo que sucede es que, en medio de esos afanes, se olvida de celebrar los pequeños milagros que cada día Dios hace en su vida.
El éxito, aunque no lo crea, es tan personal como sencillo y, por supuesto, todo es un proceso. No se puede subir a lo más alto de la cima, si no da pasos seguros en cada escalón.
En el trasegar de su vida, muchos logros pasan tan desapercibidos que, de manera frecuente, usted los menosprecia.
Sería muy distinta la vida si celebrara cada paso que avanza rumbo a su gran anhelo. Tal vez le falta reconocer esos pequeños éxitos que, con relativa frecuencia, animan más que las grandes tareas cumplidas.
Tal vez usted reflexionará acerca de este mensaje y dirá: “estas palabras no son nada del otro mundo”.
¡Y tiene razón! Es bueno que entienda el texto así, entre otras cosas, porque palabra por palabra encontramos los párrafos precisos para concluir que, a lo mejor, usted hoy necesita un fuerte aplauso por todo lo bueno que ha hecho para crecer. ¡Dios lo bendiga!

Crea en ESTAs palabras
Creo en los hombres de buena voluntad, en las mujeres que aman, en los niños que ríen y en los jóvenes que estudian.
Creo en la semilla que germina y en el capullo que florece.
Creo en mis hijos y en la mujer que me los dio. Creo en los padres que me engendraron, y en los que engendraron a mis papás.
Creo en la maestra que me enseñó a escribir y en ese profesor que me instó a pensar.
Creo en los que pasaron por el mundo y dejaron algo a la humanidad. Creo en todos los que pueden morir en paz con los hombres.
Y, por supuesto, creo en Dios, creador del cielo y de la tierra.

UNA MANO AMIGA
Alguien en cualquier parte de la vida, de cualquier senda o estación, de cualquier pueblo o ciudad, de cualquier Estado o Nación, puede ser su amigo.

ADIÓS A LOS PESIMISTAS
Toda frustración se debe a deseos no cumplidos. Si usted fija demasiado su atención y comenta frecuentemente los obstáculos, las demoras y las dificultades, su mente subconsciente forma un muro de contención y bloquea su propia felicidad.

ENTRE MÁS SENCILLO, MEJOR
Compartir una tarde de cine con alguien, leer un buen libro, tal vez ver ir de paseo, intercambiar unas palabras con un buen conversador o disfrutar de una sana ‘locha’ pueden ser los mejores ejercicios para descansar.

En últimas, la vida es un regalo tan maravilloso y tan especial que los programas más “pequeños” alimentan más. Nos corresponde sorprendernos día a día con las miles de cosas que parecen insignificantes; a lo mejor oler el delicioso aroma de una taza de café, regalarse un tiempo breve para soñar, disfrutar de un partido de fútbol, en fin… todo suma y todo se goza.

¿Sabe algo? Lo que menos apreciamos, por lo simple o por lo diminuto, a veces nos llenan más de paz que las cuentas bancarias o las grandes responsabilidades en las oficinas de nuestras empresas.

El abrazo sincero de alguien, una puerta que se abre, un apretón de manos, el hechizo de una buena canción, el sonido de la noche, el amanecer, el canto de un pájaro y hasta esa pícara sonrisa que encontramos en nuestros “parceros” nos vienen bien.

La vida se vuelve fácil de vivir cuando no nos inventamos excusas para amargarnos. ¿No le parece?

http://www.vanguardia.com/vida-y-estilo/espiritualidad/145862-pequenos-logros-grandes-aplausos

viernes, 16 de marzo de 2012

Nosotras

Mario Vargas Llosa. Premio Nobel de Literatura

Todas las flores del desierto están cerca de la luz.

Todas las mujeres bellas son las que yo he visto, las que andan por la calle con abrigos largos y minifaldas, las que huelen a limpio y sonríen cuando las miran. Sin medidas perfectas, sin tacones de vértigo.
Las mujeres más bellas esperan el autobús de mi barrio o se compran bolsos en tiendas de saldo. Se pintan los ojos como les gusta y los labios de carmín de chino.

Las flores del desierto son las mujeres que tienen sonrisas en los ojos, que te acarician las manos cuando estás triste, que pierden las llaves al fondo del abrigo, las que cenan pizza en grupos de amigos y lloran sólo con unos pocos, las que se lavan el pelo y lo secan al viento.

Las bellezas reales son las que toman cerveza y no miden cuántas patatas han comido, las que se sientan en bancos del parque con bolsas de pipas, las que acarician con ternura a los perros que se acercan a olerlas. Las preciosas damas de chándal de domingo.
Las que huelen a mora y a caramelos de regaliz.

Las mujeres hermosas no salen en revistas, las ojean en el médico, y esperan al novio, ilusionadas, con vestidos de fresas. Y se ríen libres de los chistes de la tele, y se tragan el fútbol a cambio de un beso.

Las mujeres normales derrochan belleza, no glamour, desgastan las sonrisas mirando a los ojos, y cruzan las piernas y arquean la espalda. Salen en las fotos rodeadas de gente sin retoques, riéndose a carcajadas, abrazando a los suyos con la felicidad embotellada de los grandes grupos.

Las mujeres normales son las auténticas bellezas, sin gomas ni lápices.
Las flores del desierto son las que están a tu lado.
Las que te aman y las que amamos.
Sólo hay que saber mirar más allá del tipazo, de los ojazos, de las piernas torneadas, de los pechos de vértigo.
Efímeros adornos, vestigios del tiempo, enemigos de la forma y enemigos del alma.
Vértigo de divas y llanto de princesas.

La verdadera belleza está en las arrugas de la felicidad.

EL ROSTRO ES EL EMPORIO DE LAS ARRUGAS, PERO CADA UNA ES LA MARCA DE HABER VIVIDO A PLENO..

miércoles, 22 de febrero de 2012

Sobre estar solo

SAWABONA - Sobre estar solo

No es solo el avance tecnologico lo que marcó el inicio de este milenio. Las relaciones afectivas también están pasando por profundas transformaciones y revolucionando el concepto de amor.

Lo que se busca hoy es una relación compatible con los tiempos modernos, en la que exista individualidad, respeto, alegria y placer por estar juntos, y no una relación de dependencia, en la que uno responsabiliza al otro de su bienestar.

La idea de que una persona sea el remedio para nuestra felicidad, que nació con el romanticismo esta llamada a desaparecer en este inicio de siglo. El amor romantico parte de la premisa de que somos una parte y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para sentirnos completos.

Muchas veces ocurre hasta un proceso de despersonalización que, historicamente, ha alcanzado mas a la mujer.
Ella abandona sus características, para amalgamarse al proyecto masculino.La teoría de la unión entre opuestos también viene de esta raiz: el otro tienen que saber hacer lo que yo no se.

Si soy manso, ella debe ser agresiva, y asi todo lo demás. Una idea práctica de supervivencia, y poco romantica, por mas señas.

La palabra de orden de este siglo es asociación. Estamos cambiando el amor de necesidad, por el amor de deseo. Me gusta y deseo la compañía, pero no la necesito, lo que es muy diferente.

Con el avance tecnologico, que exige mas tiempo individual, las personas están perdiendo el miedo a estar solas, y aprendiendo a vivir mejor consigo mismas. Ellas están comenzando a darse cuenta que se sienten parte, pero son enteras.

El otro, con el cual se establece un vinculo, también se siente una parte, No es el principe o salvador de ninguna cosa, es solamente un compañero de viaje.

El hombre es un animal que va cambiando el mundo, y despues tiene que irse reciclando para adaptarse al mundo que fabricó.

Estamos entrando en la era de la individualidad, que no tiene nada que ver con el egoismo. El egoista no tiene energia propia; el se alimenta de la energia de los demás, sea financiera o moral.

La nueva forma de amor, o mas amor, tiene nuevo aspecto y significado. Apunta a la aproximación de dos enteros, y no a la uniòn de dos mitades.

Y ella solo es posible para aquellos que consiguieron trabajar su individualidad. Cuanto mas fuera el individuo capaz de vivir solo, mas preparado estara para una buena relación afectiva.

La soledad es buena, estar solo no es vergonzoso. Al contrario, da dignidad a la persona.

Las buenas relaciones afectivas son optimas, son muy parecidas con estar solo, nadie exige nada de nadie y ambos crecen.

Relaciones de dominación y de concesiones exageradas son cosas del siglo pasado. Cada cerebro es unico. Nuestro modo de pensar y actuar no sirve de referencia para evaluar a nadie.

Muchas veces, pensamos que el otro es nuestra alma gemela y, en verdad, lo que hacemos es inventarlo a nuestro gusto.

Todas las personas deberian estar solas de vez en cuando, para establecer un dialogo interno y descubrir su fuerza personal.

En la soledad, el individuo entiende que la armonia y la paz de espiritu solo se pueden encontrar dentro de uno mismo, y no a partir de los demás.

Al percibir esto, el se vuelve menos critico y mas comprensivo con las diferencias, respetando la forma de ser de cada uno.

El amor de dos personas enteras es el bien mas saludable. En este tipo de unión, está el abrigo, el placer de la compañía y el respeto por el ser amado.

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien. Algunas veces hay que aprender a perdonarse a si mismo...


P.D. Si tienes curiosidad por saber el significado de SAWABONA, es un saludo usado en el sur de Africa y quiere decir: 


RESPETO, YO TE VALORO, Y TU ERES IMPORTANTE PARA MI".




Como respuesta las personas dicen:
 SHIKOBA, que es 



"ENTONCES. 
YO EXISTO PARA TI"






martes, 14 de febrero de 2012

Pato o águila tu decides...

Pato o águila tu decides...

Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salio del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi.

Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer. Mientras
pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.

Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: “Hacer llegar a
mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable”

Rodrigo quedo impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, ¡¡limpio sin una mancha!!

Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, “Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Rodrigo bromeando le dijo: “No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo: “No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja”. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomare la Cola dietética”

Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el
Reforma, Esto, Novedades y Selecciones…”

Al comenzar el viaje, Willy le paso a Rodrigo otro cartón plastificado, “Estas
son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si
quiere escuchar la radio”

Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenia el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería lo dejaría solo en sus
meditaciones. ...

“Dime Willy, -le pregunto asombrado Rodrigo- siempre has atendido a tus clientes así?”

Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio acerca del Dr. Dyer un “Gurú” del desarrollo personal. El acababa
de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Se un águila. Los patos solo hacen
ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo”.

“Esto me llego aquí, en medio de los ojos”, dijo Willy. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor a los otros taxis y
sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios”.

“Se nota que los cambios te han pagado”, le dijo Rodrigo.
“Si, seguro que si”, le dijo Willy. “Mi primer año de águila duplique mis
ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique.
Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”.

Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi
normal.

Posiblemente haya contado esta historia a mas de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.

Willy el taxista, tomo una diferente alternativa:

El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.

No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, eres maestro, Un
servidor publico,"político", ejecutivo, empleado o profesionista, ¿Cómo te
comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te estás elevando por encima de los otros?

lunes, 6 de febrero de 2012

Adentro

Sería más fácil enrollar el cielo entero como una pequeña tela
que obtener la felicidad verdadera sin conocer el Yo.
Upanishads

Siete recomendaciones para ayudarnos a trascender esas arraigadas ideas que nos persiguen, y que nos hacen identificarnos con el ego y la sombra que lo acompaña:

1. No nos sintamos ofendidos
La conducta de los demás no es razón para quedarnos inmovilizados. Lo que nos ofende sólo contribuye a debilitarnos. Si buscamos ocasiones para sentirnos ofendidos, las encontraremos por doquier. Es nuestro ego en plena acción, convenciéndonos de que el mundo no debería ser como es. Pero podemos convertirnos en degustadores de la vida y correspondernos con el Espíritu universal de la Creación. No podemos alcanzar la fuerza de la intención sintiéndonos ofendidos. Por supuesto, debemos actuar para erradicar los horrores del mundo, que emanan de la identificación masiva con el ego, pero vivamos en paz. La paz es de Dios; quienes formamos parte de Dios no estamos gusto sino en su paz. Sentirnos ofendidos crea la misma energía destructiva que nos ofendió y que lleva al ataque, al contraataque y a la guerra.

2. Liberemos de la necesidad de ganar.
Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Empeñarnos en ganar es un método infalible para evitar el contacto consciente con la intención. ¿Por qué? Porque, en última instancia, es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habrá alguien más rápido, más joven, más fuerte, más listo y con más suerte que nosotros y siempre volveremos a sentirnos insignificantes. No somos nuestras victorias. Puede que nos guste la competición y que disfrutemos en un mundo en el que ganar lo es todo, pero no tenemos por qué estar allí con nuestros pensamientos. No existen perdedores en un mundo en el que todos compartimos la misma fuente de energía. Lo más que podemos decir es que en determinado día rendimos a cierto nivel en comparación con el nivel de otras personas ese mismo día. Pero hoy es otro día y hay que tener en cuenta otros competidores y otras circunstancias. Seguimos siendo la presencia infinita en un cuerpo que es un día una década mayor. Olvidémonos de la necesidad de ganar no aceptando que lo opuesto de ganar es perder. Ese es el miedo del ego. Si nuestro cuerpo no rinde para ganar ese día, sencillamente no importa, siempre y cuando no nos identifiquemos exclusivamente con nuestro ego. Adoptemos el papel de observadores, miremos y disfrutemos todo sin necesitar ganar un trofeo. Vivamos en paz, correspondámonos con la energía de la intención e, irónicamente, aunque apenas lo notemos, en nuestra vida surgirán más victorias a medida que dejemos de ir tras ellas.

3. Liberémonos de la necesidad de tener razón.
El ego es fuente de conflictos y disensiones porque nos empuja a hacer que los demás se equivoquen. Cuando somos hostiles, nos hemos desconectado de la fuerza de la intención. El Espíritu creativo es bondadoso, cariñoso y receptivo, y está libre de ira, resentimiento y amargura. Olvidarnos de la necesidad de tener siempre razón en las discusiones y las relaciones es como decirle al ego: “No soy tu esclavo. Quiero abrazar la bondad y rechazo tu necesidad de tener razón. Aún más; voy a ofrecerle a esta persona la posibilidad de que se sienta mejor diciéndole que tiene razón y darle las gracias por haberme encaminado hacia la verdad”. Cuando nos olvidamos de la necesidad de tener razón podemos fortalecer la conexión con la fuerza de la intención, pero tomemos en cuenta que el ego es un combatiente muy resuelto. Hay personas dispuestas a morir antes que dejar de tener razón, prefieren acabar relaciones maravillosas por la necesidad de llevar siempre la razón. Es mejor olvidarnos de esta necesidad impulsada por el ego parándonos en medio de una discusión para preguntarnos: “¿Qué quiero? ¿Ser feliz o tener razón?”. Cuando elegimos el modo feliz, cariñoso y espiritual, se fortalece nuestra conexión con la intención. En última instancia, estos momentos expanden nuestra nueva conexión con la fuerza de la intención. La Fuente universal empezará a colaborar con nosotros en la creación de la vida que la intención quiere que llevemos.

4. Liberarnos de la necesidad de ser superior.
La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que éramos antes. Centrémonos en nuestro crecimiento, con constante conciencia de que no hay nadie mejor que nadie en este planeta. Todos emanamos de la misma fuerza vital. Todos tenemos la misión de cumplir la esencia para la que estamos destinados, y tenemos cuanto necesitamos para cumplir ese destino. Nada de esto es posible cuando nos consideramos superior a los demás. Olvidémonos de la necesidad de sentirnos superiores al ver a Dios revelándose en todos. No valoremos a los demás basándonos en nuestro aspecto, nuestros logros, posesiones y otros condicionamientos impuestos por el ego. Cuando proyectamos sentimientos de superioridad, eso es lo que nos devuelven y nos lleva al resentimiento y en última instancia a sentimientos de hostilidad. Estos sentimientos se convierten en el vehículo que nos aleja de la intención. El sentirnos especiales siempre establece comparaciones.

5. Liberemos de la necesidad de tener más.
El mantra del ego es más. Por mucho que logremos o adquiramos, nuestro ego insistirá en que no es suficiente. Nos veremos luchando continuamente y eliminando la posibilidad de alcanzar la meta, pero en realidad ya la hemos alcanzado, y es asunto nuestro decidir cómo utilizar el momento presente de nuestra vida. Irónicamente, cuando dejamos de necesitar más, parece como sí nos llegara más de lo que deseamos. Como estamos desapegados de esa necesidad, nos resulta más fácil transmitírselo a los demás, porque nos damos cuenta de lo poco que necesitamos para sentirnos satisfechos y en paz. La Fuente Universal está satisfecha de sí misma, en continua expansión y creando nueva vida, sin intentar jamás aferrarse a sus creaciones por sus recursos egoístas. Crea y se desliga. Cuando nos desligamos de la necesidad del ego de tener más, nos unificamos con la fuente. Creamos, atraemos lo que deseamos hacia nosotros y nos desligamos, sin exigir que se nos presente nada más. Si valoramos todo lo que surge, aprenderemos la gran lección que nos dio san Francisca de Asís: “... es dar cuando recibimos”. Al permitir que la abundancia fluya hasta nosotros y a través de nosotros, establecemos correspondencia con la Fuente y aseguramos que esa energía siga fluyendo.

6. Liberémonos de la necesidad de identificarnos con tus logros.
Puede resultar un concepto difícil si pensamos que nosotros y nuestros logros somos lo mismo. Dios escribe toda la música, Dios canta todas las canciones, Dios construye todos los edificios. Dios es la fuente de todos nuestros logros. Todo emana de la Fuente. No somos este cuerpo y sus logros. Fijémonos en todo y agradezcamos las capacidades que nos han sido concedidas, la motivación para lograr cosas y las cosas que hemos acumulado, pero atribuyamole todo el mérito a la fuerza de la intención que nos dio la existencia y de la que formamos parte materializada. Cuanto menos necesitemos atribuirnos el mérito de nuestros logros más conectados estaremos con las caras de la intención, más libres seremos de conseguir cosas, que nos surgirán con más frecuencia. Cuando nos apegamos a esos logros y creemos que lo estamos consiguiendo nosotros solos, es cuando abandonamos la paz y la gratitud de nuestra Fuente.

7. Liberémonos de nuestra fama.
La fama que tenemos no está localizada en nosotros, sino en la mente de los demás y por consiguiente, no ejercemos ningún control sobre ella. Si hablamos con treinta personas, tendremos treinta famas distintas. Conectarnos a la intención significa escuchar los dictados de nuestro corazón y actuar basándonos en lo que nuestra voz interior nos dice que es nuestra meta aquí. Si nos preocupas demasiado por cómo nos van a percibir los demás, nos habremos desconectado de la intención y permitido que nos guíen las opiniones de los demás. Así funciona el ego. Es una ilusión que se alza entre nosotros y la Fuerza de la intención. No hay nada que no podamos hacer, a menos que nos desconectemos de la fuerza y nos convenzamos de que nuestra meta consiste en demostrarles a los demás nuestra superioridad y autoridad y dediquemos nuestra energía a intentar ganar una fama extraordinaria entre el ego de los demás. Sigamos haciendo lo que hacemos según la orientación de nuestra voz interior, siempre conectada con nuestra Fuente y agradecida a ella. Mantengamos nuestro propósito, desliguémonos de los resultados y aceptemos la responsabilidad de lo que reside en el interior y nuestro carácter. Dejemos que otros discutan sobre nuestra fama, o si preferimos aplicar el lema “realmente, lo que piensen de mí no es asunto mío”.


Aquel cuya felicidad es interior, cuya satisfacción es interior,
cuya luz es toda interior, ese yogui, que es uno con el Absoluto,
alcanza la libertad eterna en la conciencia divina.
Bhagavad-Gita